viernes, 23 de febrero de 2018

Versionado libre de leyendas Nictuku por Daciana Bratovich (MdT)

Hay pocas cosas que pululan entre los oídos de los condenados que cause una sensación tan desconcertante como los Nictuku.

Para muchos un clan desconocido, para otros solo un cuento de Nosferatus. Leyenda, realidad o bulo, la imaginería vampírica se recrea en ellos.

Se dice que Absimiliard enloquecido por convertirse en una abominación abrazo a seres sobrenaturales o monstruosos para matar a toda su progenie, pues así desharía la maldición de Caín.

Otros, que Absimiliard huyó y sus chiquillos lo siguieron, todos menos uno, Baba Yaga, que extendió la maldición. Absimiliard entonces encargo a sus chiquillos leales que la persiguieran a ella y a su progenie y los borrasen de la faz de la tierra.

Tirando de hilos, hablando con contactos y cobrando algunos favores hemos podido hablar con un erudito Nosferatu (su nombre quiere mantenerlo en secreto así como su localización) Nosotros lo hemos llamado el Cronista.

Este viejísimo Nosferatu es un sabio en la historia del clan y le preguntamos que había de cierto en la historia de los Nictuku.

"Los jóvenes ya no se avergüenzan de la maldición de Caín. La mayoría se enorgullecen de ser un monstruo. 

Cuando nuestro primer antepasado, Absimiliard, perdió su belleza y quedo deforme, no solo era una cuestión estética. 

La deformidad estaba muy mal vista, era un castigo de los dioses, eras un ser impuro. Su belleza era un signo de que era un elegido, un símbolo de perfección.

Caín era un Dios y familiar suyo,(Absimiliard era su nieto) y lo maldijo. Las consecuencias lógicamente, fueron devastadoras.

Toda la progenie se transformo en los monstruos que somos.

Absimiliard pensaba que Caín estaba furioso por haber creado progenie. Si los eliminaba quizás Caín le perdonase sus pecados y le devolvería su antigua belleza.

A partir de aquí las historias se vuelven leyendas. 

La segunda ciudad ardió presumiblemente por culpa del antediluviano, por sus ansias de venganza contra su Sire Zillah por haberlo abrazado, por la locura de la belleza perdida y por sus horribles hijos.

Nosferatu mató a casi toda su progenie, pero una de las más poderosas consiguió escapar y continuo abrazando. Los hijos de la Bruja, o de Baba Yaga, se extendieron por el mundo.

Pero el antediluviano era un cazador y no iba a soltar a su presa fácilmente. Y creo a los Nictuku. Cazadores de Nosferatus. 

Se rumorean varios nombres: Abraxas, Azazel, Gorgo... pero son solo eso, rumores.

De la única Nictuku que hay escritos verosímiles es de Vasilia, la asesina de Baba Yaga.

El cuento ruso de Vasilia la Hermosa y la cruel bruja Baba Yaga es un extraño caso de rotura de la Mascarada con un ser tan hermético como es una Nictuku.

Pero como os decía, los jóvenes Nosferatus ya no escuchan lo que consideran "cuentos de viejos". 

La Yihad extiende sus hilos invisibles y tiene jugadores totalmente imprevisibles. ¿Quién sabe que clase de pensamientos alberga el antediluviano? Pero si alberga alguna clase de sentimiento será el de un odio forjado en el infierno de siglos.

Algunos nos acusan de usar "estos fantasmas" para asustar al clan y evitar que se disgregue.

No sabemos el paradero de Vasilia ni de ningún otro Nictuku. Pero sabemos de refugios Nosferatu que han desaparecido sin dejar rastro. 

¿Puede estas desapariciones estar relacionadas con los cazadores?No lo sabemos, pero no podemos descartar del todo que el odio de Absimiliard no siga persiguiendonos."

El antiguo Cronista calla con una extraña expresión. Nos mira intensamente y vemos en el fondo de aquellos ojos llenos de arrugas el miedo de quien cree haber hablado demasiado del demonio y teme haberlo invocado.

Imagen Mauren Nilson.


"NACIMIENTO", por Sergio Vargsson (WoD)

Despacio…

Respira despacio…

Intenta calmar el chorro de adrenalina que inunda tus venas…

Refrena los latidos de tu corazón que parece a punto de reventar tus huesos y salir volando de tu pecho…

Abres los ojos pero apenas ves sombras oscuras que parecen bailar alocadas sobre un fondo de negro carbón, no distingues los límites de la habitación donde te hallas, pero la cama donde estas acostada es extremadamente dura, 

Tu mano va instintivamente hacia tu garganta, donde tu vestido esta acartonado, como si se hubiera empapado con algún tipo de liquido espeso y orgánico, que hubiera coagulado resecando el tejido, las yemas de tus dedos tocan la piel del lateral de tu cuello, que aun guarda el recuerdo de un dolor sordo y punzante, pero que parece venir de muy lejos, como si lo recordaras de algún otro tiempo, o de alguna otra dimensión, pero el tacto es perfectamente normal aunque un tanto frio.

Tienes la boca llena de polvo, un sedimento áspero y terroso que parece depositarse también sobre tu piel, te pasas la lengua por los labios cuarteados, intentando suavizarlos un poco, y te das cuenta de la sed que tienes, hasta ahora no habías sido consciente de que todo tu cuerpo parece dolerte en sintonía con el ansia por beber, te remueves inquieta en el lecho, y notas como tus hombros rozan con las ajustadas paredes acolchadas que te rodean… ¡No estás en una cama sino metida en un ataúd…!.

Instintivamente tus manos van hacia los laterales palpando los confines del espacio en el que estas encerrada y notas el forro de satén que envuelve las solidas tablas de madera que limitan tu libertad, se te forma un nudo en la garganta mientras recorres con los dedos la superficie de las paredes, que se ensamblan con un techo bajo, apenas poco más de dos palmos de tu cara que tampoco parece tener ningún tipo de abertura ni resquicio, te acomete la ansiedad, empiezas a jadear y llega un momento en que tu respiración se colapsa, de golpe, una luz que no sabes de donde procede parece encenderse en el interior del féretro, iluminando con una palidez rojiza los detalles del interior, tu cuerpo tendido, el vestido arrugado lleno de oscuras manchas, tus manos engarfiadas, mueves la cabeza a uno y otro lado como un animal aterrado buscando una salida, pero la imagen es clara, estas en el interior de una caja hermética que no tiene salida.

Un gemido ronco que se va agudizando progresivamente empieza muy hondo en tu cuerpo, sube por tus entrañas y finalmente abandona tus labios paralizados en un rictus de terror, tus puños se agarrotan y empiezan a golpear el techo que te constriñe, la carne empieza a magullarse, pero la madera parece temblar debajo del satén, de pronto abres las manos y acometes la tela desgarrándola con tus dedos, el material se hace jirones bajo el ataque, y saltan astillas también desprendidas por los filos de tus uñas que parecen negras bajo la luz incierta, fragmentos de ellas se quedan clavados en la superficie, pero tu ignorando el daño, insistes con la fuerza que da la desesperación y la gruesa madera se agrieta dejando entrar la tierra que hay por encima, el cubículo se llena de olor a barro removido, moho y humedad que satura tus sentidos y te sientes sofocada… ¡Vas a morir enterrada viva y lo sabes…!

Redoblas los zarpazos sin importarte que tus manos lesionadas hayan empezado a sangrar, finalmente la tapa se viene abajo, y tu pareces nadar hacia arriba por entre el aluvión de tierra, raíces, gusanos y polvo que te cae encima, buscando la superficie, y cuando parece que no vas a ser capaz de abrirte paso, una de tus manos sale al aire libre…

Cavas con ansia agrandando el agujero y saliendo al exterior surgiendo de la tierra como en un monstruoso parto, reptas sobre tu estomago presa de temblores forzando a tus pulmones a tragar grandes bocanadas de aire mientras sollozos de alivio te anudan la garganta, y entonces los ves… 

Están ahí, alrededor de la fosa de dónde has surgido, como si te esperaran, varias hogueras arden cerca, proyectando largas sombras sobre las lapidas y las cruces, y mientras a un lado, sentados en un montón de tierra, dos hombres enjutos y sombríos, vestidos de oscuro, conversan en voz baja, con una sensual mujer de rasgos felinos que de pie a su lado los observa con aire rapaz mientras juega con una brillante bola de fuego que cruje y crepita al pasarla de una mano a la otra, junto a la tumba abierta, un tercer hombre muy alto, de cabellos oscuros largos y lacios, te mira con unos ojos que brillan como gemas rojizas desprendiendo una pálida luz mientras te da la mano para ayudarte a levantarte. 

Junto a él, una bella mujer de aspecto autoritario e imponente, con unos grandes cuernos retorcidos saliendo por entre la masa de rizos de color fuego que corona su cabeza, parece sonreír con una enorme boca deformada por donde asoman hileras de imponentes y afilados colmillos con aspecto de cristales rotos, extiende una mano de largas garras hacia ti, y te ofrece un extraño caliz lleno a rebosar de un liquido rojo oscuro diciendote con una voz densa y suave como el chocolate caliente…

-¡Bienvenida… te estábamos esperando!, no te asustes… los latidos de corazón, las respiraciones y la ansiedad pronto desaparecerán, no son más que el reflejo de la vida que has dejado atrás… Ahora, ven con la manada… 

Dedicado muy especialmente a Daciana, Adelbert, Malice y el resto de la Revista Vaulderie


La sombra sobre Casa Pepe, por Tab-ahred, el gallego loco (LC, Parodía)

Todo comenzó con un mando gris. Un zumbido catódico bastó para que reinase el silencio en toda la tasca. Un horror innombrable acababa de manifestarse tras la capa de grasa que cubría la pantalla del televisor, desatando el caos más absoluto.

Era un auténtico espectáculo: varias figuras humanoides barritaban entre sí, agrietando sus desquiciantes rostros y gesticulando de forma grotesca. Pepe se preguntó cómo era posible que aquellos mugrientos altavoces pudiesen proyectar tal concierto de blasfemias.

Dos parroquianos perdieron lo poco que les quedaba de cordura. Paralizados por el terror, empaparon sus rostros de una viscosa pasta de lágrimas, mocos y baba. Un agrio olor a orín comenzó a inundar el local.

Finalmente, un único héroe se atrevió a alzar la voz por encima de aquel coro infernal. Acercándose a Pepe con el rostro desencajado y apenas un hilillo de voz, acertó a suplicar:

—Pepe, por lo que más quieras, pagaremos la cuenta. Echaremos propina si quieres. Pero por Cristo bendito, ¡no vuelvas a poner Sálvame a todo volumen!


"El espejo" por Sergio Vargsson (horror)

En la habitacion en penumbra se escuchaba el gemido del viento a traves de los grandes ventanales mal ajustados, la corriente hacia bailar las llamas en la chimenea, hasta casi extinguirlas.

La silueta oscura sentada en el gran sillon de cuero alzo un poco la vista del libro que estaba leyendo, sus ojos eran un palido relumbre violeta en un rostro en sombras, por un momento parecio escuchar algo en la cancion lastimera del aire en el exterior, y sonrio levemente. 

Lentamente se llevo a los labios la copa medio llena de liquido oscuro y rojizo y casi la apuro de un trago, dejo el libro sobre la mesita cercana y se puso en pie andando a pasos largos y silenciosos hasta el otro extremo de la estancia, donde, un gran espejo, antiguo y maltratado estaba colgado solo, dominando la pared, y atrayendo indefectiblemenmte las miradas.

El, se quedo absorto en las profundidades del cristal donde la tenue luz del fuego hacia bailar las sombras, dando la impresion de que en lugar de observar una superficie reflectante,, estaba asomandose a traves de una ventana sobre un campo cubierto de niebla...

Sus labios volvieron a curvarse dejando al descubierto las puntas afiladas de sus colmillos, y concentro todavia mas su atencion en la superficie enturbiada, paulatinamente una figura femenina parecio dibujarse tras la bruma, podia ser una imagen subconsciente, o un juego visual de la iluminacion, pero la imagen parecia definirse paulatinamente, aunque quedando siempre como medio velada, como si estuviera mucho mas lejos de lo que parecia a simple vista.

De pronto las palmas de unas manos, muy cuidadas, y de largas uñas pintadas de oscuro se apoyaron en el cristal por la parte interna, y el movio la cabeza negando con suavidad, mientras en voz baja y con un cierto tono cariñoso decia...

-Aun no pequeña... aun no es la hora....pronto, muy pronto

Llevandose la punta de los dedos de la mano a la boca, deposito un beso sobre el espejo, dandose la vuelta para ir hacia la puerta y abandonar la sala, al pasar frente a la chimenea, tiro la copa al fuego rompiendola y acabando de apagar las llamas con el liquido que contenia, que se evaporo siseando entre nubes de vapor que olian a cobre caliente... 

En la habitacion vacia una risa campanilleante parecio resonar bajito.





La figura de Maléfica

Una interesante reflexión sobre la figura de Maléfica por parte de Cecilia De Blas Cambara

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Maléfica: la verdadera historia de una gran mujer. 

La verdadera historia de Maléfica (Maleficent) podría definirse como la suma de casi todos los paradigmas del Villano del cuento de hadas.

Maléfica es, en realidad, la versión de Disney de la villana del cuento folklórico La Bella Durmiente del bosque, adaptado en 1634 por el italiano Giambattista Basile en su obra Pentamerón; luego por Charles Perrault en Cuentos de mamá ganso (Les Contes de ma mère l'Oye, 1697), y finalmente por Jacob y Wilhelm Grimm en Cuentos de la Infancia y el Hogar (Kinder und Hausmärchen, 1812).

La Maléfica de Disney absorbe algunas influencias que nada tienen que ver con el cuento de hadas tradicional. Según se dice, la Maléfica original de la película animada de 1959 se basó vagamente en la Carabosse del ballet de Tchaikovsky.

Ahora bien, si Maléfica es la villana de la historia, ¿quién es el héroe? En este caso, la heroína es Aurora, la Bella Durmiente.

La Maléfica del cuento original es una figura paradigmática que no se manifiesta abiertamente, sino que aparece mediante símbolos extraños y no siempre evidentes.

Por ejemplo, el nombre original de la Bella Durmiente de Giambatista Basile es Talía, del griego Thaleia, que significa "florecimiento". Charles Perrault ni siquiera le asigna un nombre propio, y los Hermanos Grimm la llaman Dornröschen, que significa algo así como "rosa de espino". 
Maléfica, en oposición a Aurora, es una figura difusa, nebulosa, el arquetipo de la madrastra maligna capaz de hacer cualquier cosa con tal de alcanzar sus objetivos. 

La primera clave para rastrear la verdadera identidad de Maléfica se encuentra en el título de la versión de Charles Perrault, normalmente traducida como "La Bella Durmiente del bosque". Sin embargo, el nombre original es La Belle au bois dormant, es decir, "La Bella del bosque durmiente".

En todas las versiones del relato existe un hechizo que condena a Aurora a un sueño parecido a la muerte. Este hechizo es el producto de una ofensa realizada por los padres de Aurora a un Hada a la que no invitaron a su boda.

Esta Hada Malvada es, desde luego, Maléfica.

Maléfica formula una especie de profecía: Aurora padecerá un tremendo infortunio al alcanzar la madurez. Este tópico, que puede resumirse en la figura de la mujer vengativa, procede directamente de la mitología.

En cierta forma, Maléfica es un agente femenino sobrenatural que castiga el olvido de su culto. Podemos hallarla en la figura de Afrodita, que no fue invitada por las hembras de Lemnos; y de Artemis, a quién Eneo olvidó ofrecerle un sacrificio; pero principalmente en Eris, la Discordia, que no fue invitada a las bodas de Tetis y Peleo, padres de Aquiles.

Eris irrumpe en los festejos y se acerca a la mesa de las diosas, arroja una manzana de oro con la inscripción “para la más bella”, provocando una terrible disputa entre Afrodita, Hera y Atenea. 

El joven pastor Paris es elegido para hacer de juez. Las tres diosas lo intentan sobornar. Hera le ofrece poder político, Atenea destreza militar y Afrodita el cuerpo de la mujer más hermosa de la tierra, Helena, esposa del rey de Esparta. Paris, con absoluta lógica, le entrega la manzana a Afrodita. Acto seguido rapta a Helena y provoca el inicio de la Guerra de Troya.

Interesante preludio para la vengativa Maléfica...

El cuento ha sido objeto de muchas interpretaciones psicológicas.

Una interesante mirada psicológica sobre Maléfica fue realizada por Bruno Bettelheim en: El empleo del encantamiento: significado e importancia de los cuentos de hadas (The Uses of Enchantment: The Meaning and Importance of Fairy Tales). Allí define a la Bella Durmiente como una historia acerca de lo impostergable de la sexualidad.

Efectivamente, el "sueño parecido a la muerte" de Aurora no es otra cosa que un intento por aplazar su despertar sexual. Maléfica encarna aquí el principio negativo-materno; y el hechizo, que se produce mediante un pinchazo en el dedo, simboliza la primera hemorragia menstrual.

El hechizo de Maléfica es simple y contundente: prolongar la niñez aplazando el período de maduración.

Para ello se apela al sueño, es decir, a un estado de aislamiento que obliga a Aurora a una especie de ensimismamiento narcisista, que finalmente se rompe cuando el Príncipe Azul la besa.

Marie-Louise von Franz examinó a fondo la historia de Maléfica y la Bella Durmiente en: 
Interpretación de los cuentos de hadas (Psychologische Märcheninterpretation), La sombra y el mal en el cuento de hadas (Der Schatten und das Böse im Märchen) y Lo femenino en el cuento de hadas (Femenine in Fairy Tales).
En ellos afirma que Maléfica sintetiza la suma del complejo materno, es decir, de la Madre Absoluta que eclipsa cualquier atisbo de madurez en sus hijas, provocando mujeres intensamente susceptibles.

En este contexto, los 100 años de sueño de Aurora representan el aplazamiento de la iniciación a la madurez.

Siendo Maléfica una encarnación de la Madre Absoluta, no es ilógico pensar que su hechizo, su condena, solo pueda ser quebrada mediante la intervención de un principio opuesto, es decir, el Príncipe Azul.

Pero el hechizo de Maléfica no sólo tiene que ver con una demora de la madurez, si no con una condena a lo más esquemático de la femineidad. Aurora es condenada a una pasividad absoluta, a la espera eterna de un hombre que la rescate.

Con este detalle Maléfica cierra un hechizo moral que no requiere mayores explicaciones.

En definitiva, Maléfica condena a la mujer sujeta a los paradigmas sociales de su tiempo y víctima de un férreo sistema patriarcal. Su castigo no cae sobre ese sistema, sino sobre las mujeres que viven bajo sus reglas. Por eso Maléfica "duerme" a Aurora, es decir, la transforma en una muñeca, en un objeto, bello y maleable, carnada ideal para los hombres que exigen de ellas una actitud pasiva, sumisa, expectante, y rara vez maléficamente despiertas.



Teratoma

Un teratoma ( Tera "monstruo", -oma " tumor") suele ser un tumor benigno (en la mayoría de casos) que al abrirlo presenta tejidos u órganos como dientes, pelo, ojos a veces y rara vez como partes de un feto (gemelo parasito)

Suelen encontrarse en ovarios, testículos y cóccix (vértebras finales de la espalda)

Humanos, caballos, leones y perros son las especies con más alto porcentaje de padecerlo.

Escrito por Daciana Bratovich para Revista Vaulderie.






Robert E. Howard,

El 22 de Enero fue el cumpleaños emerito de Robert E. Howard, creador de Conan, Salomon Kane o Kull.

Era aficionado a los temas como los barbaros, la eugenesis, las guerras y civilizaciones antiguas.

Fue miembro y querido amigo de H.P.Lovecraft, con el que tenía una fluida correspondencia y se hacían guiños literarios en sus historias.

A los 18 publico su primer relato, "La lanza y la espada" en la popular revista Weird Tales. 

Howard publicaría casi toda su obra en dicha revista.Los valientes Conan el Cimmerio y Red Sonja, el puritano Salomon Kane...piratas, farwest, novela erótica. Fue un escritor extremadamente polifacético.

Desgraciadamente Robert E. Howard no tuvo una vida fácil. Su carácter introvertido y tímido no le ayudaba ha hacer amigos, y la sobreprotección de su madre lo volvieron un ser inseguro.

Su novia lo abandono por uno de sus amigos del circulo Lovecraft, Weird Tales le llego a deber 800$. Howard entro en depresión, y aún y así escribió una de sus mejores relatos, Clavos Rojos (Conan se ve envuelto en una guerra civil entre la pirata Valeria y la bruja Tascela)

Desgraciadamente el autor decide suicidarse cuando su madre cae en coma irreversible. A las 8 de la mañana del 11 de junio del 36, Howard se dispara en la cabeza con tan solo 30 años.

Robert E. Howard nunca pudo imaginar que sus historias y personajes serian la inspiración y gozo de muchos de nosotros tantos años más allá de su muerte.

Escrito por Daciana Bratovich para Revista Vaulderie